Psiconstruyendo
Psiconstruyendo es un espacio creado para que nos cuestionemos y aquellas estructuras sociales que han sido naturalizadas.
22/07/2020
Hola comunidad psiconstructora! 😀 Les comentamos que a partir de ahora contamos con un espacio de psicoterapia individual para adolescentes y adultos. ❗❗
Les dejamos la tarjeta de presentación con los datos para que puedan contactarse y consultar. 🖋️☎️
01/05/2020
En este , queremos hablar sobre la otra cara del trabajo.
En nuestras historias te adelantamos un poco sobre el , el cual nos habla de todas las tareas que se realizan dentro del hogar y que, en la gran mayoría de los casos, recae sobre las mujeres porque ellas “saben” hacerlo. En realidad, esto nos habla de una división del trabajo basada en la desigualdad de género. Ni las mujeres saben más sobre limpieza, ni los hombres saben menos sobre cocina. Pero aún así, la carga horaria que unas y otros dedican a éste tipo de actividades es un llamado de atención.
Además, en la actualidad es difícil concebir un mundo donde las mujeres no se encuentren insertas en el mercado laboral, y sin embargo, se espera que ellas realicen una jornada de trabajo completa, y cuando regresan a sus casas, comiencen a encargarse de todo lo demás: la limpieza, la cocina, el lavado de la ropa, etc. Por eso, se habla de una , en la que a pesar de cumplir horario en un trabajo por fuera de casa, las mujeres vuelven a casa… y siguen trabajando.
Esto se complica todavía más con la llegada de los hijos: la división del tiempo se vuelve más desigual, porque las mujeres tienden a asumir más la carga mental de la gestión del cuidado de los niños y del hogar. No quiere decir que los hombres y padres no hagan nada. Hacen, pero mucho menos.
Un paso hacia la igualdad de género es también la justa división de las tareas del hogar. La casa es de ambos, los hijos también.
Hay otros conceptos sobre trabajo y género que son importantes de conocer. En nuestra publicación anterior, hablamos un poco del y que afecta severamente a las mujeres, y a todas las familias.
En gran medida, las mujeres recurren a actividades alternativas de trabajo, muchas veces mal remunerado e informal. ¿Por qué sucede esto? El mercado laboral tiende a excluir a las mujeres de los trabajos formales, más allá de si poseen o no los requerimientos necesarios para ocupar el puesto de trabajo. Sencillamente: se contratan más hombres. Las razones pueden ser muchas: los estereotipos de género, discriminación, desigual acceso a la educación formal, ideas patriarcales que sostienen que las mujeres no pueden realizar ciertos trabajos, etc.
Por eso, se habla de un , donde se requiere que las organizaciones públicas y privadas cuenten con cierto porcentaje de mujeres entre sus empleados. Esto facilita que las mujeres accedan a trabajos formales, pero la historia nunca es tan simple. A pesar de acceder a los mismos trabajos, muchas veces éstos no están igual remunerados. Los hombres cobran hasta un 20,1% más que las mujeres, incluso cuando ocupan un puesto de igual jerarquía. ¿Qué habrá pasado con “a igual trabajo igual remuneración”?
En el mejor de los casos, las mujeres acceden a trabajos formales y logran progresar profesionalmente… hasta que se topan con el infame . Este concepto nos habla de las diferentes barreras con las que se topan las mujeres cuando intentan crecer dentro de su trabajo y profesión. Barreras que, generalmente, no existen para los hombres. Para muchos, es más común ver a un hombre ocupado un puesto de poder en una empresa que a una mujer. Esa mujer probablemente se haya topado con el techo de cristal.
El camino hacia la igualdad es largo, y requiere que todxs trabajemos en pos de un mismo objetivo. La igualdad en el trabajo es solo una faceta mas.
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