Poeta de sol y mar
Sie
08/07/2022
Había algo en ella
Había algo en ella que le hacía difícil explicarla de manera convencional, y en ocasiones, de forma dubitativa, pues, sus ojos guardaban ese misterio profundo que parecía guarecerse en su alma. Quizá, los secretos de su pasado remoto dejaban esas huellas que solo personas como ella sabrían volver a recorrer.
Pero es que había algo en ella. Algo fuera del alcance de los más entendidos, pues, sus versos solo se guardaban de manera anónima y sin proponérselo, entre los atisbos de su piel que a veces clamaba desnuda cada una de sus caricias.
Porque había algo en ella. Un secreto insondable quizá para sí misma, guardado entre los abismos misteriosos de cuerpo; regicijado prolijamente entre sus curvas fuera del alcance de la vista de los más ignorantes y poco versado en las letras.
Porque había algo en ella. Quizá unos cuántos versos esperando a ser recitados. Quizá unas cuántas rimas esperando a ser poseídas por las manos de un verdadero experto del romanticismo que exigía entre los gemidos su propio cuerpo.
Porque había algo en ella. Algo que yo solo lograba imaginármelo, pues ella misma era a la vez cada uno de sus secretos que gritaban salientes entre los vacíos del latir de su corazón. Algo que en suma total, hacía de ella a la vista de mis manos, el que era para mí, el poema que mejor explicaba los misterios que yacían a veces en el verdadero amor.
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