Light House Yoga
Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Light House Yoga, Centro de yoga, Barcelona.
En las últimas cuatro décadas no hemos creado necesariamente más yoga. Hemos creado más nombres para vender distintas maneras de practicar āsana.
Y no estamos en contra de la innovación.
Nosotros mismos incorporamos herramientas procedentes de la ciencia, la biomecánica, el deporte y otras disciplinas porque pueden enriquecer enormemente la práctica, hacerla más comprensible, más segura y más adaptable.
El problema no es utilizar recursos nuevos.
El problema aparece cuando la innovación deja de estar al servicio del yoga y termina sustituyéndolo.
Cuando cada cambio de secuencia, material, ritmo, temperatura o metodología necesita convertirse en un nuevo “estilo”, corremos el riesgo de confundir evolución con novedad. Muchas de estas propuestas pueden ser útiles, atractivas e incluso necesarias en un momento determinado, pero difícilmente perdurarán si no se sostienen sobre una comprensión más profunda de la práctica.
La crisis actual del yoga nace, en parte, de ahí: hemos incorporado tantas herramientas externas que a veces ya no está claro qué permanece del propio yoga.
Porque si una clase de yoga termina ofreciendo exactamente lo mismo que un entrenamiento funcional, la pregunta es inevitable:
¿Por qué alguien elegiría yoga?
Evolucionar no significa conservar la práctica intacta ni rechazar todo lo contemporáneo. Significa integrar lo nuevo sin perder aquello que hace que el yoga sea yoga.
Innovar puede mejorar una práctica.
Pero innovar sin comprenderla también puede vaciarla.
En los últimos años parece que todo necesita una nueva etiqueta para poder venderse. Yoga miofascial, entrenamiento miofascial, stretching miofascial…
Pero hay una pregunta que casi nunca se hace:
¿Existe realmente una forma de movimiento que no implique a la fascia?
La respuesta es no.
La fascia forma parte de nuestro cuerpo y cualquier movimiento, desde una postura de yoga hasta una sentadilla o un paseo, genera adaptaciones en este tejido. Llamar “miofascial” a una práctica como si fuese una categoría exclusiva suele aportar más marketing que precisión.
El problema no es estudiar la fascia. Al contrario: comprenderla mejor puede ayudarnos a enseñar y practicar con más criterio.
El problema aparece cuando utilizamos el lenguaje científico para crear una falsa sensación de innovación y convertir conceptos complejos en simples reclamos comerciales. ¿Tú qué opinas? ¿Estamos explicando mejor el movimiento o simplemente cambiándole el nombre?
“No enseñamos yoga para los próximos meses. Formamos practicantes y profesores para las próximas décadas.”
E-MOTION 👉Curso ya disponible online - Conoce y regula tu sistema nervioso. Accede a todo el contenido de inmediato en nuestra web
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Categoría
Teléfono
Dirección
Barcelona