uhoman.com
Diseño Gráfico e Impresion. Hosting, Registro de Dominios y Diseño Web. Creatividad y Artes finales. Merchandisign.
19/08/2024
EL PODER DE LAS REDES
El “experimento” ha sido un éxito: El año pasado recibí 35 felicitaciones por facebook, ayer… ninguna.
La diferencia es que hace unos meses oculté mi fecha de nacimiento.
¿Me debería molestar que la gente solo me felicite en esta fecha porque se la recuerde facebook? En absoluto. Siempre he dicho que me gustan más los abrazos y besos que los emojis y las felicitaciones “a distancia”. Y te seguiré queriendo muchísimo con o sin felicitación/recordatorio.
Un programa de Arte.tv desvelaba que durante el siglo pasado hubo de modificarse los coeficientes de los tests de inteligencia (creados en 1904) porque un tal Flynn descubrió que los valores habían crecido. Éramos más inteligentes en la segunda mitad del siglo XX que en sus inicios. La cosa iba aumentando un 2-3% cada década hasta… 2008. A partir de ahí empezó a modificarse pero a la baja.
Las explicaciones las sabes o intuyes: alimentación, contaminantes, exceso de información…
La tecnología es magnífica, nos ha permitido una evolución sociocultural acelerada en las últimas décadas. El volumen de información útil y relevante ha aumentado como nunca en la historia… pero el de los datos inútiles e inservibles ha crecido exponencialmente mucho más y, además, de forma mucho más atractiva y sencilla.
¿Para qué calentarme la cabeza personalizando una felicitación, por ejemplo, si con tocar un par de botones en facebook ya he cumplido?
¿Por qué preocuparme de qué puedo hacer por mejorar mi entorno si pinchando el enlace de Change.org lo tengo resuelto?
¿Para qué tirarme horas estimulando mi imaginación con un libro si tiktok me proporciona decenas de estúpidas, perdón quise decir “divertidas” historias sin pausa las 24 horas del dia?
Y aún nos sorprendemos de la cantidad de fakenews (noticias falsas), de haters (odiadores), racistas, homófobos, misóginos, fundamentalistas… El bombardeo de información cada vez permite a nuestro cerebro discriminar menos los datos a procesar. Ahora ha vuelto la Liga, Mbappe ha comenzado a eclipsar a Begoña y Gaza en los informativos.
Cuando comenzaba en esto del “interné” no existía la tarifa plana y conectarse valía una pasta, por eso los off-topics (enviar mensajes sin venir a cuento, por ej. dar los buenos días) solían responderse con un sinfín de improperios e, incluso, la expulsión del grupo. Hoy vemos normal que el 60-80% de la información que recibimos por los distintos medios sea innecesaria, prescindible. Vale.
Es por eso que, salvo contadísimas excepciones, solo te saludaré o felicitaré si te veo en persona (IRL=In the Real Life). No es porque no me acuerde de tí o que no te aprecie muchísimo, sino precisamente por eso.
Mil besos y disculpas.
==
PS: Ah! por cierto la costra que hizo ayer la parienta salió muy buena y la compañía (estable o de paso) estuvo adorable, como siempre. Gracias.
03/08/2024
SNOB
Hace mucho que no oía esa palabra, que no es la onomatopeya de estar sonándote la nariz, sino se refiere a que tus gustos no son convencionales, pertenecen a ese rango de población que sí son capaces de discernir y categorizar que es “mejor o peor”, “bueno o malo”, y se sienten con el deber moral de proclamarlo y decidir por el resto de la humanidad.
Hace poco me pusieron frente un plato de “secreto ibérico”: 15 cms cuadrados de filete cortado en trocitos pequeños (para que ocupe más) y requemado. Confieso que me encantó… el lecho, unas hierbas silvestres con queso rallado de las que di buena cuenta. Del “secreto” hube de probar dos trocitos ya que lo pidieron expresamente para mí, “que te gusta la carne”.
Hace mucho que decidí que para acompañar la cerveza no iba a aceptar cualquier cosa “por cumplir”: un trozo de plástico masticable que solo sabe a sal, ajo y perejil (salsa verde) y que recibe el nombre de “sepia a la plancha” (y 15€ de “apellido”) no me logra seducir lo más mínimo.
Son muchos quienes me dicen que tengo el paladar atrofiado porque nunca cambiaría la tortilla de patatas de la parienta por una docena de gamba roja… el “pa amb pernil i tomata”, la ensalada de capellán (la de bar, no esa de restaurante que solo ocupa la quinta parte del plato) o una zanahoria me resultan más gratificantes que el 90% de la carta de un restaurante.
Quizás es que con la edad se me viene el reflujo de las tapas de mis años mozos, ese paladar “educado” en el Parres, Villalobos, Canterelles, Antonio, Casa Luis, Trinquete, Durá… Los “experimentos” de la “nouvel cousine” me atraen poco o nada.
Lo cual no significa que no aprecie y me haya quedado encantado de aquel arroz con anguila en el delta del Ebro, la olla de no-se-que en el bar de Galicia o el perrito caliente “ponle-de-todo” de PortAventura.
Pero mi “falta de paladar” no es solo hacia la cocina, es muy poca la producción cultural actual (pintura, música, teatro, cine, literatura…) que me genera alguna sensación diferente al aburrimiento.
Al igual que el deporte: ¿ver durante hora y media a veintidos individuos en calzoncillos pasándose la pelota tiene algo de interesante, de divertido? Pues debe ser que sí a juzgar por los millones de espectadores y euros que mueve, la cantidad de expertos-tertulianos y noticias que genera.
Y no, no creo que vea ninguna competición de las Olimpiadas ¿eso me convierte en mala persona? ¿Me estaré perdiendo los grandes placeres de la vida?
23/07/2024
¿QUE ES EL AMOR?
En demasiadas ocasiones es ese ma***to sentimiento que nos hace perder la sensatez, que nos enreda en una relación tóxica o nos aboca a la soledad infinita por aquello que pudo ser y no fue, la idealización del recuerdo.
¿Es posible vivir 47 años con una persona sin sentir “mariposas en el estómago”? Por supuesto. Y disfrutarlo cada día y ponerle empeño en mantenerlo hasta el fin de los días. ¿Es eso “amor”? Me parece una etiqueta demasiado banal.
¿Qué es el amor? Nunca existe un sentimiento recíproco que nos fusione. Es superchería. Toda relación es un toma y daca (“estira i arronsa”, que decía Capri), un juego de dominación/sumisión (switch o no), pero que debe ser capaz de mantenerse en los límites del respeto mutuo para perdurar
Eso es lo más complicado.
Cuando esperamos “algo” del otro empezamos a ir mal. Con la “correspondencia en el compromiso” o eso de la “fidelidad”, la “sinceridad”, expresamos nuestro propio desequilibrio e inseguridades. ¿Acaso no queremos ser libres? Entonces, ¿porque se lo negamos al “otro”? ¿por eso que hemos etiquetado como “amor”? mandagüebos
Al crear nuestro “espacio de confort” estamos delimitando el suyo: “conmigo o contra mí”. Si no aceptas mis normas, mis hábitos, eres mi enemigo.
En realidad ¿quieres un compañero/a o una mascota? Ciertamente es más cómodo compartir tu espacio con alguien a quien solo has de cambiar las piedras del lecho cuando huele mal, sacar a pasear un par de ratos diariamente y se conforma con que lo alimentes de pienso y agua.
Claro que, posiblemente, de eso se trate: de ocultar nuestra inseguridad siendo dependiente del otro, ejerciendo de “mascota”. Si él/ella decide, evitamos nuestra indecisión… o equivocación.
Y ahí entramos en un terreno muy peligroso: ¿Qué ocurre cuando nos hemos acostumbrado a “depender de…”? Por un lado está la dificultad para recuperar nuestra independencia, nuestra identidad, incluso nuestra autoestima que puede haberse ido machacando en la relación ¿como sobrevivir sin nadie que nos proteja y guíe?
Pero ¿Y la otra persona? ¿Crees que aceptará de buen grado que le abandones “después de todo lo que ha hecho por tí”? ¿Captas el peligro?
El amor es un capricho que generamos nosotros solos, generalmente sin contar con la otra persona. La idealizamos en nuestra mente y queremos arrastrarla hacia nosotros, en exclusiva... Lo vemos en las pelis, demasiado fácil: “y comieron perdices”
Es como tener hijos. En las películas no puedes intuir el dolor del parto, ni te muestran que “eso” caga y llora intempestivamente, que te obliga a rechazar las invitaciones de las amigas o que, a medida que crecen, se van haciendo más bordes y respondones.
Nuestra pareja ideal no existe, no la “encontraremos” en un intercambio de miradas. Hemos de crearla y “alimentarla” día a día. Poner de nuestra parte todo y más para que ella quiera participar del juego que proponemos. En igualdad de condiciones pero sin corsés. Puede que te rechace, en un juego siempre cabe la posibilidad de perder, pero hay más peces en el mar. Concretamente, a dia de hoy, cuatro mil millones de hombres y un número similar de mujeres ¿Porqué solo puede existir una pareja ideal para cada uno de nosotros? Simplemente porque nos da la gana. Lo hemos decidido así. Y punto.
“No hay nada más bello / Que lo que nunca he tenido / Nada más amado / Que lo que perdí” le cantaba Serrat a Lucía. Preferimos la dulce amargura del dolor a reconocer nuestra incapacidad de entrega, añorar un pasado platónicamente feliz (y posiblemente falso) a la incomodidad de empezar de nuevo.¡Qué pereza! Si todos/as son iguales y solo van a lo que van ¿vale la pena el esfuerzo?
No soy de dar consejos, ya sabes, pero en cuestión de relaciones personales siempre recuerdo el que daba Manuel Luque, el tipo de Colón: prueba, compara y, si encuentras algo mejor…
Confieso que a mí me ha ido genial
28/05/2024
NO FUTURE?
El otro día una amiga me envia un youtube: “La Era del Individuo Tirano”. Me sorprendió que lo enviara ella, que sigue confiando en la “remontada” de Podemos, un partido cuya mayor aspiración ya es conseguir superar a Sumar en las elecciones que sea (no es cosa mia, lo dice Diario.Red: “La encuesta (...) situaba a Podemos a sólo 1,7 puntos de Sumar”). El aumento de la ultraderecha no les preocupa, son efectos colaterales sin importancia.
El mensaje es descorazonador. Siempre he dicho que me fastidia acertar en mis distopías, así que las coincidencias con Éric Sadin no me alivia.
Pero es lo que hay.
Hace poco me topé con una concentración (de chiripa, pasaba por allí) y me dolió ver tan buenos amigos explicando lo que ya saben, “adoctrinando” a quien ya está concienciado ¿era necesario? ¿necesitamos más argumentos para defender nuestras propias creencias?
Hoy me ha saltado en el móvil, discretamente, bajo las cartas del solitario, un anuncio de Vox:
“Votan lo mismo, son lo mismo. Vox es la oposición a todos ellos” No hablan a los “suyos”, sino a cualquier persona que empuñe un smartphone.
Y me he acordado de Sadin: “el fín de un mundo común”. Ahora cualquier persona “armada” con un móvil es Dios, el Oráculo de Delfos. No “opina”, SENTENCIA. Nada que debatir.
A un amigo hace tiempo que decidí no responder sus barbaridades porque su réplica era siempre insultarme. Si él está en posesión de la Verdad Absoluta ¿qué sabré yo, mísero mortal?
Como él hay millones de superdotados para quienes no existe autoridad superior. Si hace un siglo los gobernantes, médicos, policías, maestros, jueces o periodistas tenían un alto nivel de credibilidad, hoy solo la tienes tú. La has “aprendido” en youtube, facebook o los memes que te envian los colegas al wasap.
No existen las “fake news”, todo es real desde el momento que alguien se lo cree y asume. No existen las “fake news”, todo es real desde el momento que alguien se lo cree y asume: ¿chemtrails, ovnis, vacuna covid, Dios…?
En ésto el marketing de la llamada “extrema derecha” ha sido más hábil que la “progresía”. Basta comparar los “tiktoks” de unos y otros: los progres se empeñan en publicar diatribas profusamente documentadas aunque ya es sabido que a partir de los 15 segundos la mayoría de mensajes van a parar al limbo de nuestros recuerdos (si es que no hemos cambiado ya de pantalla).
Los “otros” dan mensajes cortos y concretos: “somos la única oposición” Punto.
No pierden el tiempo en explicar ningún programa electoral, ninguna ideología. Manéjalo como quieras. Odia y vencerás. Construir es complejo y tedioso, destruir rápido y gratificante, una subidón de adrenalina.
¿Recuerdas el programa electoral de Ayuso? “Libertad”... Milei le ha añadido “¡Carajo!” ¿qué más quieres? Interpretalo como te apetezca. Nunca fallarás.
Escuchando el video me reafirmo en mi convencimiento de que el discurso “derecha-izquierda” está completamente desfasado. La “extrema derecha” del pasado siglo ya no existe.
Si revives las arengas de Hi**er, Franco o Mussolini ante millares de enfervorizados seguidores comprobará que eso ya no existe. Ningún “aplaudidor” de Abascal, Lepen o Meloni está por la labor de servirles fiel y devotamente, hasta partirse el pecho de ser necesario. Ni a ellos ni a su concepto de patria. Les mueve el puro interés, que se transformará en odio visceral si cometen un desliz. No actúan en masa, se dejan llevar por ella mientras les convenga personalmente (y sin agobios, eh!)
En eso tampoco se diferencian apenas de otros “militantes”: Bescansa, Errejón o Yolanda pasaron de la admiración al odio, de líderes a traidores, con la misma facilidad de un cambio de armario Primavera-Verano.
No-Future? Quiero creer que ésto es otra moda pasajera, un cambio de ciclo, pero tengo mis serias dudas: Cuando veo tanta gente que prefiere convivir con un perro antes que con un ser humano mi desafección aumenta… y no es que tenga nada contra los caninos ¡válgame el cielo! Al contrario, siento que hacerles cómplices y partícipes de una incompetencia socializadora es una carga que no creo que merezcan esas criaturas.
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Categoría
Teléfono
Página web
Dirección
Elche
03203