Yancunta

Yancunta

Compartir

Medio de Comunicación del distrito de Santa María, Provincia de Huaura.

18/05/2026

Opacidad municipal:
60 DÍAS DE SILENCIO Y EXCUSAS EN SANTA MARÍA

La transparencia volvió a quedar en el discurso y no en los hechos. Han pasado más de 60 días desde que el regidor Frank Espinoza solicita información indispensable para cumplir su labor de fiscalización y, hasta hoy, los documentos siguen sin aparecer. En cualquier gestión seria, este retraso sería motivo de alarma inmediata; en Santa María, parece haberse convertido en rutina.

La respuesta del alcalde José Vásquez, lejos de tranquilizar, confirma el desgaste institucional. Declaró estar “cansado del tema” y pidió a su gerente municipal sancionar o despedir a los funcionarios que no entregan la información. El gerente, por su parte, también aseguró estar cansado de solicitar los documentos, justificando la demora en la supuesta carga procedimental de la municipalidad. Es decir, todos están cansados, menos la burocracia que sigue intacta.

El problema no es la fatiga de las autoridades, sino la ausencia de resultados. La ciudadanía ya ha escuchado antes advertencias del alcalde prometiendo que el funcionario que no trabaje “tiene que irse”. Sin embargo, la historia reciente demuestra que esas frases suelen quedarse en el aire, como tantas promesas que nunca se traducen en acciones concretas.

Basta recordar el caso de la compra sobrevalorada de plantas ornamentales. En su momento, el alcalde aseguró que no se efectuarían los pagos y que los responsables serían sancionados. El tiempo pasó y, como ocurre con demasiada frecuencia, no ocurrió absolutamente nada. Hoy ese antecedente pesa como una losa sobre cualquier nueva advertencia.

La pregunta inevitable surge sola: ¿qué contienen esos documentos que no se entregan? Cuando la información pública se retiene durante dos meses, la sospecha deja de ser especulación y empieza a convertirse en preocupación legítima. La transparencia no puede depender del humor o el cansancio de los funcionarios.

Ante este escenario, el regidor Frank Espinoza ha advertido que, de persistir la negativa, solicitará la suspensión del alcalde sobre la base del reglamento interno del concejo. La advertencia marca un punto de quiebre: o la información aparece, o la crisis política escalará inevitablemente.

Santa María no necesita más discursos de hartazgo ni amenazas sin ejecución. Necesita gestión, decisiones y, sobre todo, transparencia real. Porque cuando las promesas se repiten sin cumplirse, dejan de ser anuncios y se convierten en una burla pública.

18/05/2026

Alcaldesa que no sabía:
EL CENTRO CÍVICO MILLONARIO QUE SE CONSTRUYÓ SIN QUE SU TITULAR SUPIERA CUÁNTO COSTABA

La escena judicial dejó una imagen difícil de olvidar: la exalcaldesa de Huarochirí por tres periodos, Rosa Vásquez Cuadrado, defendiendo que sí era la máxima autoridad municipal, pero que no sabía casi nada sobre la millonaria obra del Centro Cívico de Matucana. La estrategia de desmarque terminó convirtiéndose en una confesión incómoda: gobernar sin saber.

Durante el interrogatorio del procurador anticorrupción, la exautoridad intentó convencer al tribunal de que los reportes de ejecución presupuestal “los ven las áreas” y no el despacho del alcalde. En otras palabras, el despacho principal del municipio habría funcionado como una oficina de escucha social, pero no de control del dinero público. Un argumento que, lejos de disipar dudas, abrió nuevas interrogantes sobre la gestión del erario.

La confusión se volvió evidente cuando se abordó el presupuesto de la obra. Primero, la exalcaldesa no pudo precisar el monto inicial; luego habló de aproximadamente 2 millones 200 mil soles; después recordó que su gestión había desembolsado 1 millón 600 mil soles. La aritmética política parecía moverse con la memoria. Y cuando el procurador le preguntó por la diferencia, la respuesta fue una mezcla de cifras, porcentajes y “de repente no me he dejado entender”.

La contradicción alcanzó su punto crítico cuando admitió que conoció el monto desembolsado recién a partir de la investigación penal y no durante su gestión. Es decir, la titular del pliego presupuestal supo cuánto se pagó cuando el caso ya estaba bajo la lupa de la justicia. Una revelación que resume el problema: la información llegó después del poder.

Tampoco hubo claridad sobre los plazos de ejecución. La obra, que debía culminar en 300 días, seguía al 80 % en abril de 2014. La explicación giró en torno a lluvias andinas y transferencias progresivas del Ministerio de Economía y Finanzas. Sin embargo, el procurador subrayó la contradicción central: si nadie le informaba del avance físico ni financiero, ¿cómo podía asegurar que esas eran las causas del retraso?

El interrogatorio cerró con una frase que resume el tono de la audiencia. La exalcaldesa admitió que delegaba la supervisión porque “así es el trabajo”. Una declaración que deja flotando la pregunta clave: si la máxima autoridad no supervisaba, no sabía los montos y no recibía reportes, ¿quién gobernaba realmente la obra millonaria del Centro Cívico? La respuesta, por ahora, sigue sin aparecer en el expediente.

18/05/2026

Candidatos como cancha:
LA ALIANZA APP–LA CHOLITA INUNDA HUAROCHIRÍ CON LISTAS Y POCAS RESPUESTAS

La carrera electoral en Huarochirí arranca con una avalancha de postulantes que parece apostar más por la cantidad que por la calidad. La alianza APP–La Cholita, vinculada políticamente a Rosa Vásquez, ha decidido jugar a la saturación del tablero: 31 listas de candidatos entre alcaldías y regidurías repartidas en casi todos los distritos de la provincia. Solo Carampoma quedó fuera de esta lluvia de postulaciones que hoy despierta más preguntas que certezas.

Según los datos de la ONPE en la fase de elecciones primarias de las EMR 2026, la presencia de esta alianza es abrumadora. La estrategia es clara: copar el mapa distrital y asegurar visibilidad total. Pero detrás de este despliegue masivo surge una interrogante inevitable: ¿se trata de fortaleza política o de una desesperada necesidad de ocupar cada espacio disponible sin importar la consistencia de las candidaturas?

El fenómeno no ocurre en solitario. Fuerza Popular, Renovación Popular, Acción Popular y Somos Perú también muestran presencia significativa en la provincia. Sin embargo, la ofensiva de APP–La Cholita destaca por su volumen casi industrial de listas. El mensaje implícito parece ser que, si hay suficientes nombres en la boleta, alguno terminará ganando. Una lógica que reduce la política a una apuesta estadística.

La figura de Rosa Vásquez aparece inevitablemente en el centro de esta maquinaria electoral. La expansión territorial de candidaturas se presenta como músculo político, pero también expone la fragilidad del proyecto: cuando hay postulantes “como cancha”, la coherencia programática suele diluirse. La pregunta incómoda es si todos estos aspirantes comparten una visión real de desarrollo o si solo responden a una estrategia de supervivencia electoral.

En la práctica, inundar distritos con listas no garantiza alcaldías ni liderazgo provincial. El votante huarochirano no necesariamente premia la sobreoferta; más bien exige propuestas concretas para problemas que llevan años esperando solución. La saturación de candidatos podría terminar generando el efecto contrario: confusión, desgaste y desconfianza.

Mientras los partidos celebran su despliegue numérico, la ciudadanía observa con escepticismo. Porque en Huarochirí no faltan candidatos; lo que escasea son respuestas. Y en ese vacío, la alianza APP–La Cholita tendrá que demostrar que su estrategia es algo más que una apuesta por llenar casillas en la papeleta.

¿Quieres que tu empresa sea el Compañía De Medios mas cotizado en Trujillo?
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Página web

Dirección


Toribio Acosta Pueblo Viejo
Trujillo
051